1. Autorreflexión y consciencia crítica
Desde la praxis comienza con el reconocimiento crítico de una/o misma/o: de los propios privilegios, sesgos y formas de ejercer o reproducir poder. Una pregunta clave que guía esta reflexión es: “¿Cómo mi posición en términos de raza, clase, género, capacidades, entre otros ejes de desigualdad está condicionando la manera en que me involucro o intervengo?”
