Principios para el uso de la herramienta de autoevaluación interseccional
La herramienta no busca calificar ni señalar errores, sino promover la reflexión, el aprendizaje y la mejora continua. Es un recurso para pensar en lo que hacemos, reconocer lo que falta y construir, de manera colectiva, prácticas más justas y coherentes con una mirada interseccional.
Reflexión, no evaluación punitiva
No mide quién lo hace mejor o peor. Invita a una autoevaluación honesta, que permita reconocer avances, tensiones y posibles mejoras desde una mirada autocrítica y constructiva.
Invita a mirar lo visible y lo invisible
Las preguntas de la herramienta nos interpelan sobre nuestras prácticas, decisiones y estructuras, ayudándonos a identificar tanto lo que ya hacemos como lo que aún está pendiente.
Es una herramienta viva y adaptable
Puede utilizarse periódicamente, ajustarse a distintos contextos y servir de base para procesos formativos o de mejora organizacional. Lo importante es mantener una actitud abierta, cuidadosa y de aprendizaje continuo.
Para tener en cuenta:
Es necesario responder todas las preguntas
Cada pregunta es importante para tener una visión completa y detectar oportunidades de mejora. No hace falta tener todas las respuestas: las dudas también ayudan a aprender y avanzar.
Puede aplicarse de forma individual o colectiva
La herramienta puede usarse de forma individual, para favorecer la reflexión personal, o de manera colectiva, para promover el diálogo y el compromiso del equipo.
Combinar ambas formas enriquece el aprendizaje y fortalece el trabajo conjunto.
¿Qué se necesita para usarla?
- Tiempo suficiente y sin interrupciones
- Un entorno de respeto y cuidado
- Una persona facilitadora que oriente el proceso, (si se hace en grupo)
- Actitud abierta para pensar, interpelarse, autoanalizarse, cuestionarse y comprometerse
¿Qué hacer con los resultados?
- Sistematizar las respuestas y observaciones
- Identificar fortalezas y aspectos a mejorar
- Priorizar temas clave que requieren atención o seguimiento
- Compartir los resultados con el equipo para fomentar la reflexión colectiva
- Utilizar los hallazgos para planificar acciones, revisar protocolos o diseñar nuevas formaciones
- Una herramienta para activar procesos, no para cerrar diagnósticos
Aplicar esta herramienta es un acto de cuidado, honestidad y responsabilidad. Es, sobre todo, una apuesta por transformar nuestras organizaciones desde dentro, con coherencia y justicia.

Nivel individual
Promueve la autorreflexión y el análisis personal sobre las prácticas, creencias y actitudes del equipo humano, fomentando una mayor conciencia y coherencia con los valores interseccionales.

Organizacional
Facilita la revisión crítica de las políticas internas, los protocolos de atención y los procesos institucionales, con el fin de avanzar hacia la integración efectiva y sostenible de la perspectiva interseccional en la estructura organizativa.

Redes y alianzas
Invita a reflexionar sobre el rol de la organización en sus entornos colaborativos, así como sobre su compromiso colectivo con la transformación social y la construcción de espacios más justos, diversos e inclusivos.
