Bilbao, 24 de febrero de 2026. En el Día de la Psicología, reivindicamos la importancia del acceso a la atención psicológica de todas las personas, en especial las de las personas que refugiadas, apátridas, migradas y defensoras de DD.HH. Cuidar la salud mental es clave para la dignidad, la integración y los derechos de las personas que se enfrentan al proceso migratorio.
Angélica Padilla, responsable del servicio de atención psicológica de Zehar-Errefuxiatuekin señala que “Identificamos hace años vimos la necesidad de complementar la asesoría jurídica y el trabajo social con atención psicológica, para así cubrir todas las necesidades de las personas que atendemos” Así, se da respuesta de manera integral a las realidades que viven las personas refugiadas, apátridas y migradas.
Muchas de las personas que atendemos presentan afectaciones en su bienestar mental derivadas no solo de las situaciones vividas en sus países de origen (conflictos armados, persecución, violencia…) sino también de las experiencias que atraviesan durante el propio proceso migratorio, el camino hacia un país de destino suele estar marcado por episodios de violencia continua. A ello se suman, una vez en el país de destino, múltiples barreras que dificultan la reconstrucción de la vida cotidiana: la burocracia, la incertidumbre jurídica, el racismo, la xenofobia, la precariedad o la falta de redes de apoyo. Todo ello puede impactar de forma significativa en el bienestar psicológico.
En los últimos años, además, hemos observado un incremento significativo de personas que acuden con necesidades de atención psicológica directamente vinculadas al proceso migratorio. Así vemos la importancia de seguir reforzando los recursos de apoyo emocional y de reconocer el impacto psicológico del proceso migratorio una cuestión social y de derechos humanos.
Para poder dar respuesta a esta necesidad creciente, desde Zehar-Errefuxiatuekin hemos impulsado una red de 15 profesionales de la psicología que han recibido formación específica en refugio y asilo. Esta red permite ampliar la atención especializada y garantizar un acompañamiento psicológico adecuado a las realidades de la movilidad forzada.
Gracias a esta colaboración, cada profesional puede atender en su propia consulta a varias personas derivadas desde la entidad, facilitando así un acceso más cercano, continuo y adaptado a sus necesidades.
En este contexto, la atención psicológica se vuelve una herramienta imprescindible. Cuidar el bienestar emocional permite a las personas reconstruir su proyecto de vida, generar vínculos, participar en la comunidad y ejercer sus derechos en igualdad de condiciones. Sin salud mental, la inclusión real resulta mucho más difícil.
En Zehar-Errefuxiatuekin continuamos trabajando para que la atención psicológica sea una herramienta de transformación y justicia social, especialmente para quienes enfrentan mayores situaciones de vulnerabilidad.

